B. CONSTITUYENTE, ¿PARA QUÉ?
CRITICA DE ERNESTO DAVID PEREIRA.
Es otro autor con historial político y antecedentes de actuación
experimentada a quien vale estudiar, analizar en sus afirmaciones,
comprender y disentir respetuosamente.
Se refiere a multitud de ciudadanos de diversas categorías que
comentan sobre el tema pero que finalmente no dicen nada porque nadie
sabe qué significa la Asamblea Constituyente. Nada de
lo que la nueva constitución podrá decir soben los derechos, la salud,
la educación, la defensa de los recursos naturales no renovables.
A ese propósito, la Ley de convocatoria a la AC no quiso que los
elegidos fuesen doctorcitos sabios constituyentes. Quiso que Bolivia
íntegra, en su rica diversidad humana, en sus múltiples nacionalidades
y etnias menores, en su atrasado desarrollo humano y en la complejidad
de su problemática antropológica, económica, cultural, social,
política, y antropológica, esté representada con legitimidad en
igualdad de condiciones humanas.
Para que todos los seres humanos que integran el debate de la
nación expresen con legitimidad los problemas específicos para repensar
el país en el marco del viejo sistema neoliberal colonizador y
depredador para lograr una “refundación” de la patria en el nuevo
escenario emergente de la dignidad, integralidad, complementariedad que
exige a cada uno de los ciudadanos y al conjunto de las naciones a
pensar en el nuevo futuro social más allá del postmodernismo y del
imperialismo criminal de violencia genocida.
El autor nos anuncia que Edwin Tapia F. formula cinco preguntas a
los “refundadores de la patria”. Entre líneas se registra el sarcasmo y
la ironía despreciativa, la que es componente normal de los
profesionales que proyectan su etnocentrismo despectivo. Pregunta a los
partidos oficialistas y expertos que aseguran curación para todos los
males.
Sabemos que el nuevo texto constitucional será aprobado por el
soberano, no cambiará ni transformará Bolivia en un milagro abrupto
pero emitirá las normas sobre las que el nuevo país fundamente el
contrato social que el pueblo exige, nuevo país que será necesariamente
distinto al que actualmente conocemos. Otro muy mejorado, ajeno al país
subdesarrollado, carente de dignidad, presa de explotación, simple
productor de recursos naturales baratos, siempre al servicio del
imperio transnacional, colonizado por propios y extraños, sin futuro
posible, excluyente, disgregador de los seres humanos y de las
instituciones que nos conforman, desde la Colonia al presente.
El autor del artículo que comentamos asegura que la actual CPE
recogió los avances más importantes de la legislación de otros países.
Es posible, incluso conocemos que Colombia luego de su AC sacramentó el
neoliberalismo a pesar de sus declaraciones en cuanto a salud y DDHH.
El articulista especifica algunos temas constitucionales. “Para
quienes no leyeron la actual CPE lo siguiente: En el Art. 1. la actual
CPE “Bolivia adopta la forma democrática, multiétnica, pluricultural,
representativa, participativa, fundada en la unión y solidaridad de
todos los bolivianos”. “¿Por qué habría que sustituirse?”
Respuesta puntual: Porque sabemos que esa declaración es
absolutamente falsa, no existe en Bolivia democracia participativa, no
existe unión posible, menos solidaridad ni ninguno de los valores
morales que requiere un país fraternal, justo y pleno en democracia.
Nos asegura que: “Es un Estado social de Derecho que contiene
valores superiores en su ordenamiento, jurídico: la libertad, la
igualdad y la justicia”.
Tenemos convicción que la libertad, la igualdad en las actuales
condiciones son un mito. La Justicia un instrumento al servicio del
poder económico tradicional actualmente cuestionado.
Insiste: “¿Queremos un Estado gendarme totalitario sin igualdad y sin justicia?”
Precisamente, el Estado reducido que pretende el sistema
globalizado neoliberal apunta a que el Estado concluya funciones como
un Estado gendarme para cuidar los intereses del gran capital, o sea,
aquello que sus adeptos denominan seguridad jurídica.
EDP insiste: “Art. 2. La soberanía reside en el pueblo y es inalienable
e imprescriptible. ¿Qué quieren los refundadores?”
Quieren que efectivamente la soberanía resida en todos sus
habitantes, en sus comunidades, en la voluntad soberana de sus
decisiones. En el derecho a gobernar con los mejores miembros de la
sociedad y a rechazar nombramientos de ministros, autoridades que
envíen las embajadas foráneas. A nacionalizar, en gesto soberano, todos
los recursos naturales propiedad del Estado, renovables o no pero
útiles al futuro generacional y al bienestar de todos los bolivianos
sin exclusión alguna, distribuida la riqueza con equidad y generosidad
de proyectos.
En el Art. 7, EDP enumera once derechos fundamentales de la persona:
vida, salud, seguridad. Pregunta: “¿Deben ser suprimidos o sustituidos?
¿Por cuales?”
Si privilegiáramos solamente el primer derecho a la vida, según la
moderna concepción biopolítica, “la vida”, bastaría para llegar a
acuerdos constitucionales importantes, sin privilegios normativos,
introduciendo en todas las formas humanas de la existencia en el nuevo
marco jurídico, y a la biodiversidad medio ambiental el respeto a su
conservación en desarrollo sostenible, no mercantilizado. La economía
debe estar al servicio del ser humano, no al revés.
EDP dice que en el Art 8 “Ocho son los deberes fundamentales de
todos los bolivianos. El acatamiento a la CPE y a las leyes”. ¿Es malo?
¿Que se haga lo que se venga en gana?”
La evaluación actual de los ocho deberes fundamentales aplicados y
expresados en la realidad del país actual registra una completa
anarquía, debemos reflexionar sobre su aplicabilidad real.
En los Art. 18 – 19 – 23, están insertos: “Habeas Corpus, Amparo
Constitucional, Habeas Data. Para logra la celeridad y la eficacia en
la aplicación de los derechos fundamentales de las personas”.
Se pregunta el autor: ¿No son una conquista?
Conocemos esos procesos jurídicos como ineficientes y
erróneos, no han mejorado la institución judicial. Se mostraron
inútiles para lograr justicia impoluta, gracias a la corrupción
imperante en el viejo sistema y en quienes lo aplican. Deseamos mejorar
su eficiencia mediante la Asamblea Constituyente y la revisión entera
del sistema judicial. Casos elocuentes los tenemos en el imaginario
diario.
EDP explica que en la primera parte de la CPE los párrafos son declaraciones y protección a los DDHH y garantías.
A partir de Art. 136 se ocupa de los “Bienes Nacionales” del suelo y
subsuelo con todas sus riquezas naturales, agua lacustre, fluvial y
medicinal. Elementos y fuerzas físicas susceptibles de aprovechamiento.
El Art. 137 están los “bienes del patrimonio de la Nación que
constituyen propiedad pública inviolable”. Continúa: en el Art. 138
“pertenecen al patrimonio de la Nación los grupos mineros
nacionalizados”. En el Art. 139 “los yacimientos de HC, sea el estado
en que se encuentren o presenten, son de dominio directo, inalienable,
e imprescriptible del Estado. Ninguna concesión o contrato podrá
conferir la propiedad, La exploración y toda la cadena corresponde al
Estado” Asegura que es clara la protección de la actual CPE a los
bienes no renovables.
RESPUESTA PUNTUAL:
A la luz de la capitalización de todos nuestros recursos y bienes
nacionales por acción de los partidos tradicionales y sus integrantes,
esos articulados no sirvieron absolutamente para nada.
Concluye el constitucionalista: “Se está montando un show
constitucional derrochando recursos económicos en vez de usarlos para
mejorar los servicios del Estado”.
RESPUESTA: Creemos que sin prudencia, emite un desacierto y
efectúa una feroz insinuación: “¿no será que el lobo con disfraz de
oveja pretende perpetuarse en el Poder? Concluye morigerando el
tema: ¡Hubiera sido mejor ser menos presuntuoso y sólo programar una
Reforma parcial!”, pero inmediatamente reacciona emitiendo denuestos
entre líneas: “Bolivia necesita un buen administrador, un gobierno con
capacidad honestidad y firmeza. Las leyes por si solas no sirven para
nada”. “Después de la “aventura” estaremos más frustrados, más
divididos y más imposibilitados”. “Pero las masas quieren circo y no
saben que ese circo costará mucho protagonizado por bufones muy
tontos”.
Estas expresiones extraviadas, especulativas, agresivas y gratuitas
no merecen respuestas reflexivas. Nos cuidamos de emitir irrespetuosos
juicios de valor y guardamos todo pensamiento crítico para respetar la
dignidad de persona inserta en la intimidad de su ser.
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