Somos Sur

Diferentes visitas y muchas miradas de un periodista europeo en Bolivia

credencialReportajes de Diego Marín Roig - aragonéz y becario en prácticas de la Universidad de Zaragoza (en convenio con Somos Sur)- quien recorrió durante tres meses por Bolivia, conociendo valles, montañas, salares y amazonía; visitando cárceles y lugares históricos y compartiendo con la gente sencilla.

Miradas de un visitante del Norte  que nos hablan de "nosotros".

Gracias Diego "del Sur" por tus aportes.

 

(Cochabamba, diciembre de 2013)

 

  

 

 

 

 

Reportaje desde Chaparina: 

      Afiche-Chaparina500 Impresiones subjetivas sobre el conflicto del TIPNIS


       El pasado 25 de septiembre se cumplieron dos años de la represión sufrida por los marchistas en la VIII Marcha indígena “Por la vida y el territorio".

 La CIDOB junto al conjunto del movimiento en defensa del TIPNIS organizó una serie de actos en San Borja, Chaparina y Rurrenabaque para recordar, y que no se olvide,    esta represión violenta que la policía boliviana descargó el 25 de septiembre de 2011 contra las y  los marchistas que defendían un modo de vivir y un territorio.

Además de los actos conmemorativos realizados en el Beni, a lo largo y ancho de toda Bolivia se llevaron a cabo manifestaciones públicas, conferencias y seminarios.“CHAPARINA: 730 días de IMPUNIDAD”, se podía ver en un afiche.

Somos Sur quiso estar presente en los actos, acompañar y mandar un afectuoso abrazo solidario a las compañeras y compañeros del TIPNIS que durante el 24, 25 y 26 de septiembre en el Beni recordaron los hechos acontecidos hace dos años.

Somos Sur, cuyo equipo estaba ocupado en otras actividades de comunicación, decidió que yo viajara a la zona, junto a mi compañera, para hacer llegar desde Cochabamba un voto de solidaridad, cubrir periodísticamente los diferentes actos y poder obtener mayores elementos de análisis para intentar comprender uno de las mayores conflictos que sacuden a Bolivia. Y así, con este conocimiento de primera mano, junto a las diferentes visiones que sobre el conflicto habíamos escuchado (si no muchas contradictorias, sí malintencionadas y maniatadas. Otras tremendamente complacientes), intentar elaborar una información seria y responsable.

Para nuestros lectores internacionales va una breve cronología del conflicto, con la recomendación que revisen la página de Somos Sur, en el tema “TIPNIS”, donde encontrarán una gran cantidad de información de respaldo.

Ver AQUÍ: http://somossur.net/bolivia/economia/no-a-la-carretera-por-el-tipnis.html

Una cronología del conflicto

En resumen, el inicio del conflicto parece claro: EL gobierno de Evo Morales proyectó la construcción de una carretera que atravesara el TIPNIS (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure), una zona protegida y con una gran biodiversidad y riqueza ambiental.

En un principio, los pueblos indígenas del TIPNIS se opusieron a este ataque a la naturaleza, y convocaron la VIII Marcha, cuya reivindicación principal era la defensa de su territorio. Esta marcha de protesta, que llegó a La Paz en medio de una gran acogida, se vio interrumpida a la altura de Chaparina, por un gran despliegue policial y una represión feroz que cayó sobre todos los marchistas.

Esta marcha consiguió que la carretera por el TIPNIS fuese rechazada declarando la intangibilidad del territorio, pero al poco tiempo, se realizó la llamada contramarcha, en la que otras organizaciones sociales, afines al gobierno, reclamaban la construcción de la carretera. Así pasaron 2 años en que las campañas mediáticas por parte del gobierno buscaron desprestigiar al movimiento. Dos años de amenazas, consultas observadas a nivel internacional, libros (sin firma) acusatorios con dirigentes democráticamente elegidos, instalación de “batallones ecológicos”, oferta selectiva de proyectos a comunidades sumisas, etc. Observamos que detrás de los conflictos hay intereses empresariales y geopolíticos, por tratarse de una zona amazónica rica en una gran cantidad de recursos naturales.

La Paz

Comenzamos nuestro acompañamiento asistiendo el lunes 23 en la Asociación de Periodistas de La Paz a la conferencia “Amenazas a los pueblos y territorios indígenas del Isiboro Sécure”, donde pudimos presentar varios CD´s, así como el afiche que nos comprometimos a elaborar junto a otras organizaciones sociales implicadas en la defensa del TIPNIS. La Conferencia y posterior debate estuvo a cargo de José Tejeiro, Alejando Almaraz y la emotiva intervención de una de las dirigentes del TIPNIS.

Yucumo-Chaparina-Rurrenabaque

Al día siguiente salimos de la Paz rumbo a Yucumo -por el “camino de la muerte”, donde un día antes habían fallecido 40 personas en un accidente fatal- para participar en los actos de Chaparina. Allí, en la mañana del miércoles 25, pudimos conocer a los compañeros chimanes de la comunidad El Arenal y compartir con ellos el visionado del documental “Detrás del TIPNIS”.

Esta comunidad, por su cercanía a Chaparina, participó muy activamente en la marcha del 2011.
En la tarde del 25, salimos rumbo a Rurrebanaque, junto a los compañeros indígenas del TIPNIS, para participar al día siguiente en los actos conmemorativos y de agradecimiento a este heroico lugar que acogió, en el 2011, a los indígenas reprimidos y perseguidos.

tip1En la mañana del 26 Rurrenabaque se llenó de la dignidad de las palabras que las autoridades, locales e indígenas, lanzaron a los numerosos asistentes que acompañaron este acto de agradecimiento al pueblo de Rurre y en defensa del TIPNIS.

Fue hermoso ver entre los asistentes los carteles, afiches y banderas blancas de la flor de Patujú.

Los discursos de los dirigentes fueron enfocados hacia la defensa de su territorio amenazado por las transnacionales y el gobierno.

Durante todos estos días, a dos años de la represión en Chaparina, pudimos acompañar y compartir momentos con las y los compañeros que defienden su territorio, el TIPNIS, del expolio capitalista.
También pudimos realizar entrevistas a dirigentes del TIPNIS, como Nazareth Flores. Ver aquí: http://arainfo.org/2013/10/nazareth-flores-presidenta-de-la-central-de-pueblos-indigenas-del-beni-el-tipnis-es-un-pulmon-del-mundo-y-eso-hay-que-cuidarlo/

Pudimos comprobar la enorme dignidad que les hace seguir en su lucha. Les hicimos llegar nuestro apoyo y abrazos solidarios, haciéndoles saber que desde Somos Sur se está por la defensa de la tierra, que es la defensa de la vida.

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Unas reflexiones (quizas parciales y subjetivas) desde el exterior:

-La defensa del TIPNIS considero es una lucha justa y legítima por la defensa de la tierra y la vida humana en su propio territorio. Esa reivindicación es la materialización de la CPE, que garantiza la autonomía de los pueblos indígenas.

-El problema de fondo considero que no es la construcción de la carretera, sino la intención de expolio de este territorio, rico en materias primas, por parte de transnacionales (hidrocarburíferas, madereras, etc). Y para ello se necesitan infraestructuras como una carretera que atraviese el territorio y favorezca el transporte de mercancías.

-Por ello, el enemigo principal, que muchos dirigentes del TIPNIS señalan, no es el MAS (que es coyuntural) sino las transnacionales.

- Los intereses económicos han convertido el conflicto del TIPNIS en una cuestión partidista. Y más que partidista, se tiene que convertir en ideológica, pues la oposición a los macroproyectos capitalistas es un punto imprescindible en la agenda de la izquierda transformadora y anticapitlista.

-El discurso de sectores políticos capitalistas en defensa del TIPNIS es meramente oportunista y electoralista.

-El movimiento en defensa del TIPNIS, es un movimiento sectorializado y parcializado, sin un proyecto político definido y claro. No parten del anticapitalismo. Por lo tanto, frente a un proyecto capitalista, la única forma de enfrentarlo es con otro proyecto anticapitalista, soberanista y global.

-En todo caso, quien debe decidir sobre su propio territorio son los habitantes del TIPNIS, sin injerencias externas. Es un derecho democrático fundamental: el derecho de decisión de los habitantes sobre su propio territorio.

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 A 46 años del asesinato del Comandante Ernesto Che Guevara

El Encuentro Social Alternativo de Vallegrande, recordar para enfrentar el futuro

che2El día 9 de octubre de 1967, el ejército boliviano, al servicio de la CIA, asesinaba al Comandante Ernesto Che Guevara. Ese día asesinaron a un hombre, a un revolucionario que pretendió transformar la Historia. Y ese mismo día nació una idea de liberación que se difundió entre todos los revolucionarios del mundo.

El pasado 9 de octubre se cumplieron 46 años de su asesinato. Estando en Bolivia, sentía como una enorme obligación positiva, acudir y visitar Vallegrande y La Higuera. Quería acudir, y hacerlo alejado de toda mística de peregrinación. Desprovisto del ralo turisteo que se acerca durante esos días a esa zona. Lo intenté. Aunque aún conservo una parte de esa admiración casi adolescente por el pensamiento del Comandante.

El nerviosismo y la impaciencia por conocer el lugar donde fuera asesinado el Comandante me acompañó durante todo el viaje nocturno, junto al frío y al viento que entraba por una ventana imposible de cerrar. A las 4.00 de la mañana llegamos a Vallegrande. Nos alojamos en un hotel donde hacía mucho frío, demasiado frío. Creo que esto fue el punto culminante que contribuyó, junto a un silpancho en mal estado, a que me enfermara. Pero daba igual, era necesario estar en todos los actos programados.

El lunes, después de almorzar en el mercado y compartir conversación sobre la comida y el mercado español con una cocinera, nos acercamos al primer acto de las jornadas: La presentación del último libro del que fuera jefe de la guerrilla del ELN de Teoponte, Osvaldo “Chato” Peredo: “Me gusta ser boliviano y otras trovas”. El autor destacó la necesidad de la crítica y la autocrítica como pilares fundamentales de cualquier proceso político de empoderamiento de las clases populares. Sin esta autocrítica y profundización revolucionaria, dijo, los procesos pueden verse liquidados por las fuerzas del capital. La alusión al Proceso de Cambio en Bolivia parecía clara.

che4Para finalizar el día, visionamos dos documentales de la Biblioteca Barbarroja: “Patria Libre o morir” de Antonio Yglesias sobre la revolución sandinista, y “Adiós Comandante” de Fabián Restivo.

Al día siguiente, nuestro ya característico despiste, junto a esa forma de hacer boliviana donde casi nunca nadie sabe nada, hizo que no llegásemos al acto de homenaje de la lavandería (iríamos más tarde por nuestra cuenta), y llegásemos tarde al homenaje en la fosa común de Tania. Esta fosa, actualmente dignificada, fue un basurero municipal. Deliberadamente escombrera, fue una vulgar intentona de poner a la misma altura a las ratas de la basura y a los heroicos guerrilleros del grupo de Joaquín. La Historia, que siempre hace justicia, impidió que así fuera. Hoy es un memorial a la dignidad.

Después de comer junto a unos compañeros argentinos, nos dirigimos al acto principal de homenaje, en el Mausoleo del Che, levantado encima de esa fosa común, donde antropólogos cubanos pusieron todos sus esfuerzos, junto a los del estado cubano, para desenterrar y dignificar los huesos de los siete guerrilleros.
Fue un emotivo acto con intervenciones del embajador de la Argentina, de campesinos, delegados políticos… donde mostraron su respeto y admiración a la obra y el pensamiento del Comandante.

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De camino a esa antigua fosa común, nos acompañó una viejita. Ella era de La Higuera, pero tenía casa en Vallegrande. Nos relató que antes de asesinar al Che, cuando estaba recluido en la escuelita de La Higuera, ella, entonces niña, entró a su escuelita, y el Che le dijo “¿Hola mi niña, cómo te llamas, es esta tu escuelita?”. La señora seguía relatando: “Y el paco que había en la puerta, enfurecido me echó”. Realmente me produjo una enorme admiración el breve pero intenso relato. Seguramente para esta señora, sería un día más, donde le contaba a unos gringos una historia mil veces repetida. Para mi conocer a una señora que conoció al Che en sus últimas horas fue algo tan sencillo como enormemente significativo. Además, por la sinceridad y normalidad con la que hablaba la viejita estoy seguro que era verdad. ¿Qué necesidad iba a tener la viejita de mentir?

 

 

 

Después del emotivo homenaje, me reuní con Chato Peredo para realizarle una entrevista (que saldrá publicada próximamente en AraInfo). Estaba delante del jefe de la guerrilla de Teoponte, historia viva de Bolivia y Latinoamérica, y a la vez que sentía una enorme satisfacción, me invadía una tremenda vergüenza por no conocer apenas nada del ELN de Teoponte.

che3Seguía un poco enfermo a consecuencia del silpancho y el frío del día anterior, pero esto no impedía que terminásemos el día visionando un documental de la vida del compañero Fidel, “Fidel: La historia no contada” de Estela Bravo. Al día siguiente, día 9, saldríamos temprano hacia La Higuera.

La Higuera es un pueblecito muy pequeño, que está a 60km de Vallegrande, y a dos horas y media por un camino que atraviesa la sierra. Cuando viajo por estas carreteras bolivianas, siempre me viene a la mente la misma pregunta ¿Por qué el gobierno boliviano está empeñado en hacer una carretera que atraviese el TIPNIS, y sin embargo no asfalta ni hace seguros estos caminos de cabras? El asfaltado de estos caminos debería ser una prioridad del gobierno del MAS, pues sin invertir en unas comunicaciones decentes, difícilmente se puede llegar a apostar por unos buenos servicios sociales para el pueblo, como ambulancias, transporte público o educación.

Y sin embargo, el taxista que nos llevaba por esa mal llamada carretera, pues es un camino, nos comentó que el pueblo boliviano sí está notando este Proceso de Cambio. Que se está invirtiendo en comunicaciones y caminos y que la juventud parada se ha disminuido. El taxista, en mi opinión, con mucha razón, nos dijo, que el Proceso de Cambio apenas tiene siete años, y que esto en la Historia no es nada. Lo que no ha cambiado, dijo, es la forma de pensar de la gente, y para que eso se produzca hacen falta muchos años. Lo más importante, insistió, es la educación y la sanidad de calidad y para todos…pero con una forma de pensar de la población aún imperialista y capitalista va a costar harto llegar a esto. Creo que al buen taxista no le faltaba razón, pues sin una revolución en las conciencias, cualquier proceso revolucionario corre peligro de no profundizar ni perdurar.

Al llegar a La Higuera fuimos directos a La Escuelita, un lugar que se ha convertido casi en un centro de peregrinación turística. Está completamente reformada e irreconocible, tanto por las reformas estructurales como por los cientos de mensajes y ofrendas de toda la gente que llega hasta ahí siguiendo los pasos del Comandante.

En el acto central de La Higuera, se sentía ese espíritu internacionalista que siempre caracterizó al Che. El acto estuvo colorido por las banderas de Argentina, de Cuba, de Venezuela, de EuskalHerria y de Aragón, a las que el embajador de la Argentina dedicó unas pequeñas palabras de agradecimiento (eso sí, confundiendo la aragonesa con la catalana) como representantes europeos, y símbolo de que las ideas del Che no han conocido fronteras.

Versos de Bersuit, de Benedetti, en boca del embajador argentino, o de Víctor Jara en un cantautor posterior le dieron la nota artística al acto. La nota devocional, mística y religiosa, se la dieron unas señoras que, micro en mano, pidieron rogar por San Ernesto de La Higuera, ese santo sincrético, muy milagroso, al que le ofrecieron plátanos, flores y velas. La libre interpretación de vida, historia e ideas siempre ha sido una característica intrínseca de las sociedades humanas. Así, el respeto a las ideas sincréticas y religiosas, aún sin compartirlas, también tiene que convertirse en característica esencial de todos los revolucionarios.
A la vuelta de La Higuera, visitamos la lavandería y la morgue donde depositaron el cuerpo muerto del Che. Al entrar parece que la Historia se pare en seco y comience a retroceder hasta 1967 para encontrarnos delante de ese difunto de mirada eterna. Es un lugar lleno de solemnidad, donde la única condición indispensable para poder entrar es el respeto revolucionario.

che6Unas horas después, al finalizar la presentación del libro “Con la mirada al sur” un libro más personal sobre el Che, tuve la ocasión de poder entrevistarme con Juan Martín Guevara, hermano menor del Comandante (próximamente se publicará en AraInfo).

El Encuentro Social Alternativo “El arte y las culturas como nuestros pueblos, revolucionarios”, terminaba con la proyección de un documental de obligado visionado para todo revolucionario: “Che, un hombre nuevo” de Tristán Bauer.

Durante tres días pudimos caminar por encima de la Historia de los pueblos latinoamericanos, y compartir conversaciones con la Historia viva de Latinoamérica.

Es necesario recordar, frente a todos los intentos para desideologizar y mitificar la figura del Che, (que no es una marca de camisetas pacifistas), que fue asesinado por comunista, por llevar hasta las últimas consecuencias la lucha armada, por intentar cambiar las relaciones de poder en la sociedad.

 

 

che5Siempre nos quedará esa duda, que aunque pueda parecer de una absurda inmadurez intelectual, todos nos hacemos, pues a veces nos gusta soñar con la historia contrafactual ¿Qué hubiese sido de Bolivia y Latinoamérica si la guerrilla de Ñancahuazú hubiera llegado a conquistar el poder? Es difícil imaginarlo, pero seguro que no habría niños vendiendo pollo a las diez y media de la noche en un autobús de Santa Cruz.

 

 

 

 

 


 Informe sobre el VII Foro Nacional de Organizaciones Sociales. “libres para pensar, libres para decidir”

unitas1El pasado 19 y 20 de octubre se celebró en Cochabamba el VII Foro Nacional de Organizaciones Sociales de Bolivia.

EL encuentro comenzó con el ritual de agradecimiento a Dios y la Madre Tierra que realizó cada uno de los pueblos presentes según su cosmovisión e idioma, para pasar a visionar seguidamente el video resumen del Foro del año pasado, y el video “Octubre Negro”, sobre los acontecimientos de la Guerra del Gas, desatados en la ciudad de El Alto en el 2003.

Se reconoció a la población de EL Alto, que a diez años de la guerra del gas, fue clave para acometer el actual Proceso de Cambio. Y se insistió en que la Guerra del Gas no sólo fue una masacre, sino también una importante victoria del pueblo boliviano frente al modelo neoliberal. El 17 de Octubre de 2003 se inició un nuevo tiempo para Bolivia.

En la primera sesión de la jornada se impartieron dos conferencias: “Pobreza y caminos de cambio” a cargo de Khaterine Illanes del Programa Urbano Walter Arteaga-CEDLA; y “Situación de las mujeres en Bolivia”, a cargo de Iris Baptista, del Programa Equidad para el Desarrollo.

 

Conferencia pobreza y caminos de cambio 

unitas2La conferencia trató de un estudio realizado en siete municipios de Bolivia sobre los que se ha llevado a cabo un análisis para intentar conocer qué ha cambiado en este Proceso de Cambio en el que la pobreza continúa, como demostraba, a modo anecdótico, que solamente 6 de las 250 personas presentes en la sala tuviese un trabajo continuado de más de un año.

El estudio concluía que quien VIVE MAL en Bolivia son los campesinos sin tierra (asalariados del campo), los trabajadores precarios urbanos y los pequeños comerciantes. Y viven mal porque: tienen una baja dotación capital, un bajo nivel educativo, desprotección, bajos ingresos, falta de oportunidad de empleo, fuentes de trabajo temporales, son dependientes de comerciantes e intermediarios y no tienen un medio de vida.

Quien VIVE REGULAR son los pequeños patrones, los pequeños productores no agrícolas, los semiproletarios y los asalariados estables. Y viven regular porque: Tienen mayor acceso a los recursos productivos, tienen capital de trabajo, liquidez monetaria, pueden pagar la educación de los hijos y combinan el trabajo en campo y ciudad.

Finalmente, VIVEN BIEN, los transportistas, los comerciantes, los políticos, los empleados públicos de alto rango, los empresarios y los contrabandistas. Viven bien porque: tienen capital, mayores ingresos, influyen en espacios de decisión, pueden concentrar recursos, tienen sueldo fijo, conocimiento administrativo, pueden contratar trabajadores y sus hijos pueden estudiar.

Según esta investigación, las causas de esta situación (causas de la pobreza) están relacionadas con cuatro constantes: Los recursos productivos, el trabajo, la seguridad social y la participación.
En cuanto a los RECURSOS PRODUCTIVOS, se ha valorado el acceso al mercado, el acceso al capital, el acceso a la tierra y al agua, la capacitación y la educación.

Lo relacionado con el TRABAJO en estas causas de la pobreza es: La falta de fuentes de empleo, la precariedad laboral y la multiactividad, pues el 80% de la población boliviana vive de la economía no formal.
La tercera causa, la SEGURIDAD SOCIAL, se debe a la desprotección social, a la desigualdad en el desarrollo entre tierras altas y tierras bajas.

Por último, la cuarta causa de esta situación social es la PARTICIPACIÓN POLÍTICA, donde se han tenido en cuenta las limitaciones culturales y políticas a la participación social, la atomización social y el clientelismo y la corrupción.

Como conclusión, se plantean tres medidas para transformar estas condiciones, que son:

Participación efectiva, ejercicio de los derechos colectivos y fortalecimiento organizativo.

Al terminar la conferencia comenzó un turno de debate, dónde se plantearon cuestiones muy interesantes. Algunas de ellas fueron la insistencia de un indígena en que ellos no viven bien. El planteamiento de un trabajador de El Alto, que dijo que mientras no exista producción, no habrá fuentes de empleo. Que es necesario modificar la estructura capitalista para resolver la pobreza. Lo demás son falsos juegos. Me gustó especialmente la intervención de este compañero, que mediante un profundo análisis de clase explicó que el valor de un producto se mide en base a la cantidad de trabajo invertido en ese producto. Que en Bolivia el más pobre, es el que más trabaja, y sin embargo los que viven bien no tienen ningún tipo de actividad económica. Terminó diciendo que no se puede consentir que quien más trabaja tenga menos ingresos.

Conferencia situación de las mujeres en Bolivia

unitas4La compañera Iris Baptista comentó que con el actual Proceso de Cambio, ha habido avances legales para afrontar la igualdad de género, pero que no se traduce en el ámbito de la igualdad cotidiana.
Comentó cuestiones muy interesantes, como la eliminación del Ministerio de la Mujer y su sustitución por el de Igualdad de Oportunidades.

Que el analfabetismo cero no existe en Bolivia a pesar de las campañas sobre analfabetismo cero.
Que la educación sexual imperante en toda la sociedad boliviana es una educación puramente biologicista y no social. Existe un índice altísimo de embarazos no deseados, de población joven, un 66%. Existen pocas áreas de trabajo para mujeres, y un sistema de justicia tortuoso que criminaliza y estereotipa a la mujer maltratada.

Insistió en que existe una buena ley, pero una capacidad insuficiente. Son necesarios avances en la participación política de las mujeres. En la sociedad boliviana no se da esa despatriarcalización de la que habla el Estado.

Señaló que existe acoso y violencia política en las organizaciones sociales. Otros temas tratados en la conferencia fueron el acceso a la tierra por parte de las mujeres, la identidad de género o las relaciones de poder entre hombres y mujeres.

Concluyó diciendo que existe la subordinación y la discriminación, y que en temas de equidad de género, no se vive bien.

-Sesiones temáticas

Al finalizar estas dos conferencias, comenzaron las sesiones temáticas en torno a tres temáticas: Derechos Humanos, Tierra y territorio y Sostenibilidad ambiental.

Participé en la mesa de Tierra y territorio, donde la primera cuestión que se trató fue el “saneamiento de tierras y la problemática agraria en Bolivia”, donde en un breve exposición, el conferenciante hizo un recorrido por los hitos relevantes de las reformas agrarias, y por los modelos de propiedad de la tierra boliviana.

La segunda cuestión que se trató fue la “normativa ambiental”. Aquí se insistió en que la nueva Constitución Política del Estado da el derecho a luchar por un medio ambiente sano.

Existen varias leyes: Ley de la Madre Tierra, Ley de Consulta Libre, previa e informada, Ley de Minería, Ley de Bosques y Ley de hidrocarburos que no se aplican en la realidad.

Se destacó que el estado ambiental de un territorio guarda relación directa con el número de megaproyectos que en él existan en clara alusión a, entre otros megaproyectos, la carretera por el TIPNIS.

Me llamó la atención el dato que se dio: Sólo el 10% de la minería está controlada por el estado. El 30% son cooperativas, y el resto son empresas privadas.

Terminé el sábado realizándoles una entrevista a las compañeras de María Auxiliadora que saldrá próximamente publicada.

-Domingo

El domingo se comenzó directamente con las sesiones temáticas. Decidí participar en el grupo “Participación social y política”, donde se discutieron tres temas: “marco normativo para la participación social”, “Acoso político” y “Consulta previa, libre e informada”

unitas6En los debates de las tres charlas, de 15 minutos cada una, se pudieron ver las distintas posturas enfrentadas en cuanto al papel del gobierno y de las organizaciones sociales. Se habló de que necesariamente hay que conocer, reconocer y autocriticar al gobierno; que hay que construir y profundizar sobre lo que ya existe, que es el Proceso de Cambio; que no es ético para un líder buscar el beneficio personal, sino que se debe a las bases; que cuando se habla de derechos humanos hay que hacerlo del acceso a la salud y a la educación; que el Proceso de Cambio no es Evo Morales, sino las organizaciones sociales; que la democracia es la oportunidad en la que las organizaciones sociales pueden discutir los proyectos que hagan avanzar al país; que existe la violación de derechos humanos por parte del gobierno; y que es necesario ser críticos y autocríticos para que el proceso de cambio no se detenga; se terminó diciendo que desde el neoliberalismo se entiende la participación social como algo externo, centrado en las infraestructuras, pero no como la participación en políticas (productivas) donde se decida el bienestar social.
Estas tres charlas temáticas de unos 15 minutos cada una están grabadas, así como el interesante debate posterior.

Al finalizar estas sesiones temáticas no pude estar presente en la presentación de las conclusiones, ya que aproveché para entrevistar a varios dirigentes sociales, y a Susana Eróstegui.

En conclusión, me pareció un encuentro de organizaciones sociales muy interesante, donde se genera un espacio de contacto y convivencia con organizaciones y activistas de todos los departamentos del país.
Los debates fueron un espacio tanto formativo como de conocimiento de otras realidades. A pesar de las diferentes posturas políticas se llegaron a acuerdos para plantear estrategias, algo muy difícil. En definitiva me pareció que era el pueblo en boca de sus organizaciones sociales: sindicatos de obreros y campesinos, juntas vecinales, comunidades, feministas, de derechos humanos, de discapacitados, de productores, rurales y urbanas.

unitas7La nota crítica se la pongo a la falta de continuidad de encuentros de este tipo a lo largo del año. Es decir, con un macroencuentro anual, no se consigue un verdadero trabajo para el empoderamiento social, sino una simple caricatura de la importancia que tienen las organizaciones sociales en el nuevo tiempo boliviano. El trabajo tiene que ser continuo, ya que sino se queda en papel mojado.

Otra crítica es la falta de organización en cuanto al debate de los grupos de trabajo. En mi opinión creo que, ya que es un encuentro anual sin encuentros intermedios a lo largo del año. Sería más efectivo si cada organización social trajera los temas trabajados y discutidos, a través de delegados. SI no es así, ocurre que cada persona expresa sus pareceres sobre cualquier tema y es muy difícil avanzar.

Otro punto es que la memoria del foro anterior, hay que hacerla llegar antes a las organizaciones participantes, para que esto les permita plantear discusiones y estrategias durante el año, y no solamente en el fin de semana del encuentro.

 

 

 

Si hay algo más grande que la libertad es el odio a quien la quita: Una mirada parcial al sistema penitenciario boliviano

olivia es ese lugar en el que la policía protege la entrada a los bancos privados. Parece un espejismo de que algo hay de estatización de la banca. Nada más lejos de la realidad. Es lo de siempre, la protección del gran capital privado, lacerante herencia de la época neoliberal que, de momento, no tiene tintes de cambiar. Bolivia también es ese país en el que la policía hace como que protege la entrada a la ausencia de estado que significan las cárceles.

Bolivia se encuentra actualmente en ese proceso de fortalecimiento del estado. Un estado que se está intentando construir sobre una Constitución profundamente democrática, socializadora, igualitaria y decolonial, pero cuya principal carencia es la puesta en práctica de esa teoría. Años de neoliberalismo y colonialismo han construido por una parte una forma de ser, de trabajar, de hacer política, de relacionarse y de vivir profundamente desigual, jerárquica e individualista, donde la corrupción amparada en el olvido del pueblo, de la gente corriente, ha sido la norma que ha marcado la cotidianidad boliviana. Por otra parte, esos mismos años neoliberales han sido causa y escenario de profundas experiencias colectivas de lucha social que, junto a lo primero, han ido construyendo esa conciencia popular boliviana tan dialéctica y contradictoria, la limosna y la lucha.

El nuevo proceso de cambio, tiene importante tareas tan pendientes como urgentes. Y urgente es la atención al pueblo, a los marginados y a los empobrecidos por un capitalismo feroz que durante décadas ha campado a sus anchas por Bolivia. Urgente es que el estado profundice su existencia en sanidad y en educación, pero también en las cárceles. Para un gobierno socializante, plurinacional y de raigambre popular, que se ha empoderado en el país con mayor índice de pobreza de Sudamérica, la atención a los marginados sociales, garantizándoles una vida digna, tiene que ser prioridad. Mayúsculamente más importante que cualquier otra medida política macroestructural.

La pobreza es el producto de un sistema económico que necesita de ella para acumular y concentrar la riqueza en pocas manos. Es el producto más cruel y cotidiano del capitalismo. La gran mayoría de los condenados por delincuencia, son producto de la marginalidad, y la marginalidad, en esa perversa rueda de la vida, es producto de la pobreza. Los marginados sociales son las victimas inmediatas de la violencia estructural capitalista. Un sistema, que necesita de ellos, que los condena, para después olvidarlos a su suerte.

Las cárceles de Bolivia están saturadas de gente pobre, de victimas de un orden económico perverso que adquirió su máxima expresión en la época del neoliberalismo. Por ello, insisto, es necesaria obligación de un gobierno autoproclamado como antineoliberal y antiimperialista, poner remedio a todas las consecuencias que el capitalismo imperialista produjo, y sigue produciendo, sobre el pueblo boliviano. Es prioridad y obligación atender y garantizar unas condiciones de vida dignas para todo ese pueblo que fue sometido y marginado, que fue, pero que todavía sigue siendo objeto, de la violencia estructural capitalista. Un estado progresista, con tintes socialistas, debe elaborar leyes justas que favorezcan a las clases populares y a los más marginados, pero si no es así (por las cuestiones burocráticas y los problemas políticos que siempre aparecen en una primera etapa de cambio social) por lo menos debe garantizar, inmediatamente a la toma del poder, unas condiciones de vida dignas en las cárceles, esos lugares que son el espejo, en reducido, de todas las lacras sociales acumuladas durante años, y de los que nunca se habla.

Una comuna perversa

La cárcel de San Sebastián de Bolivia es un insalubre, inhabitable y viejo recinto construido en 1903, de unos 550m2 y que aloja a alrededor de 600 internos. Las cuentas dicen que le toca a menos de un mísero metro cuadrado por persona.

La primera vez que entré a la cárcel me pareció un pequeño pueblo dentro de la ciudad, donde destacaba el mercado y el compartir colectivo de los presos. En teoría una idílica y justa forma de convivencia para cualquier sistema carcelario. Luego me enteré que todo ese mercado, convivencia y vida autogestionada estaba regido por un sistema mafioso controlado por capos que se enriquecen a costa de los presos y de un sistema carcelario que lo permite.

Una policía corrupta, que pretende cobrarte por todo, (por custodiarte un móvil o una cámara fotográfica que está prohibido pasar) y que hace como que vigila la entrada de acceso al recinto. Su labor consiste en controlar quien entra a la cárcel, cambiando a su antojo cada día las condiciones necesarias para acceder.

Al entrar, después de que los segundos guardianes de la puerta (presos internos) te den el permiso a cambio de algún pesito, como si lo hicieras a un mercado, te encuentras de bruces con un patio repleto de gente, mujeres cocinando y vendiendo comida, niños jugando, presos paseando, trabajando en marquetería, en los puestos de venta de bebida, en las tiendas, botando la basura, limpiando, jugando al billar o al futbolín, o tirados acurrucados en una aguayo mugriento en algún rincón escondido intentando dormir agarrados a la pasta base o a un bote de clefa.

Los pasillos angostos, el inseguro cableado, los supuestos baños (hay cinco servicios rotos y siete duchas junto al basurero, de las cuales dos no funcionan, para 600 personas), las precarias construcciones de madera, la ropa tendida en cualquier lugar por falta de espacio, las chapas superpuestas y amontonadas a modo de tejado, los añadidos constructivos con materiales reciclados, la falta de habitáculos dignos para todos los internos…son muestra de la dejadez e irresponsabilidad gubernamental con un sistema carcelario privatizado y mafioso. Es necesario recalcar que ningún funcionario público entra a la cárcel, y que toda la vida interior (horarios, albañilería, trabajos, limpieza, etc., es gestionado por los presos).

Y en ese escenario, donde te puedes sentar a tomar algo previo pago del alquiler de la mesa al capo que controla la terraza, se pueden ver, además de a unos presos trabajando, a otros sentados en algún rincón angosto mirando a la nada y otros andando sin rumbo en un horizonte de años de reclusión sin juicio.

Todos los internos están mezclados y compartiendo conversación o actividad, violadores con asesinos, maltratadores con ladronzuelos, y todos ellos con grandes y pequeños traficantes, pues la mayoría está internado por la ley 1008 de control de sustancias estupefacientes. Una ley arcaica e injusta, que condena igual al que trafica con kilos de cocaína que al que posee unos gramitos de pasta base. La cantidad de cualquier tipo droga (independientemente de un gramo o de cien kg) no te salva de un tiempecito en la cárcel. La ausencia de valentía institucional va a seguir condenando a familias enteras, desde los niños a los abuelitos, sin alternativa laboral ni económica, cuyo trabajo consiste en la producción, distribución y venta de cocaína. Una realidad perversa, donde no se discuten alternativas ni soluciones profundas que podrían acabar con los privilegios de los grandes cárteles de la droga, pero enemistarían al gobierno antiimperialista de Evo Morales con el Imperio. De la sociedad boliviana están ausentes el debate sobre la normalización y legalización o sobre el control y compra estatal de toda la producción de hoja de coca, importantes cuestiones planteadas por algunas organizaciones sociales y desoídas por el gobierno boliviano.

La cobardía de este gobierno progresista para solucionar la cuestión del sistema penitenciario, hace que Javier, un joven muy inteligente de 18 años, se encuentre durmiendo en el duro y frío suelo de los pasillos en lugar de estar estudiando ingeniería comercial, que es lo que le gusta. Me comenta que sólo le faltaba un curso para entrar en la universidad, pero que a lo que salga de la cárcel, cuatro años sin juicio, quizás no lo pueda retomar. Su afición por la Historia me hace tener una interesante conversación sobre Cuba y España, y termina concluyendo, según él, en la necesidad de crear una educación pública de calidad, pues eso sería el comienzo real de un Proceso de Cambio en la conciencia de los jóvenes para construir un país verdaderamente socialista. El delito por el cual el estado boliviano le ha jodido la vida: traficar con unos gramitos de cocaína con los cuales sobrevivían él y su mamá. Un sistema que obliga a buscarse la vida de esa forma, pues no ofrece otras alternativas, y castiga por intentar, no ya vivir lujosamente, sino simplemente sobrevivir al día a día, es deshonroso que se autocalifique como un sistema del pueblo y de los pobres.

Y este gobierno, de campesinos cocaleros, clases populares e indígenas es el mismo que permite que en la cárcel sólo pueda vivir más o menos dignamente, y esto significa tener una pequeña celda, aquel que tiene de 1.400 a 5.000 dólares para comprar o alquilar un habitáculo agosto que llaman celda. Es aquel que permite que las desigualdades de clase de una sociedad profundamente desigual se reproduzcan en la cárcel. El que tiene dinero tiene comodidades, y el que no, junto a muchos, va a mal dormir cada día en algún hueco del pasillo.

Francisco, biólogo de 56 años, me cuenta que a pesar de todo, lo peor no es lo físico, sino la gran tensión mental diaria que supone tener que dormir en el suelo, entre muchos compañeros borrachos, sin saber a qué hora vas a despertar o que va a ocurrir durante la noche. En 24 horas es imposible tener un solo segundo de mínima intimidad. Me asegura que eso es lo más parecido al infierno. Cree que en el infierno no hay que buscarse la vida, como hay que hacer aquí menudeando, o con pequeños trabajitos como tirar la basura o lavar, todo para conseguir algo más de plata de los 200 bolivianos (unos 20€) que el estado otorga al mes a cada interno. Con estos 200 bolivianos (6,60 Bs al día) hay que apañárselas durante todo el mes teniendo en cuenta que una comida diaria cuesta 7,50 Bs. Las cuentas no dan. Francisco, que está claramente desnutrido, me dice que lo peor de todo, (peor que dormir en el suelo del angosto y sucio pasillo) es mendigar sobras y ver a la gente comer.

Francisco, que tiene 18 años cotizados en el Estado español, en ese mismo estado que se ha olvidado de él, y del que está reclamando a la embajada cumplir la condena en cárceles españolas o tener una mayor pensión y prestación sanitaria, que un día se quedó en paro, y la ley 1008 lo llevó a esta cárcel, es un biólogo tan culto como indignado. Junto a Francisco me encuentro a internos con problemas psicológicos graves, a lisiados físicos, a jóvenes drogodependientes que no tienen ningún tipo de atención sanitaria, ni siquiera primaria y básica.

La ley del más fuerte (económica o físicamente) es doctrina. David, un joven cuyo hermano fue asesinado en Chile, me cuenta como lo torturaron los propios compañeros a los que no quiso obedecer. La jerarquía y la justicia también son autónomas al interior de la prisión. Me comenta David que si yo tuviera que estar preso en una cárcel boliviana, se arruinarían mis ojos claritos de occidental. No puedo responder, pues qué le voy a decir.

Las cárceles no tienen ningún tipo de función social, son el lugar en el que encierran a todo aquel disidente político o marginado social al que la violencia estructural de un sistema de explotación capitalista ha condenado y determinado. Si esto es así, en Bolivia todavía se fomenta más. El objetivo no es ningún tipo de reinserción. Más bien, cárcel y reinserción social son, deliberadamente, dos términos muy contradictorios y opuestos. No existe ninguna política pública (la función de estas políticas en otros estados ya es otro debate) dirigida a un mínimo bienestar o a la reinserción social de los presos. El sistema carcelario (especialmente el boliviano), lejos de servir como solución a algo, es un tremendo generador de problemas sociales y personales.

Akan, que es un turco lleno de tatuajes, discriminado racial y psicológicamente por sus compañeros, me comenta que la única función de la cárcel boliviana es el fomento de la demencia social. Allí dentro se consume droga, se bebe alcohol, se trafica, todo está dirigido bajo control de las mafias de presos, existe la justicia y el comercio autónomo. Es esa especie de comuna autogestionada perversa, donde el estado y la policía abandonan a su suerte y a la suerte de las mafias organizadas a niños, jóvenes y viejos. Aquí dentro, la realidad es mucho más cruel que allá afuera. Akan dice que a él solo le alegran los niños, son alegres y muy valientes, me comenta.

Muchos internos apoyan el Proceso de Cambio. Dicen que ha sido positivo para el país. Yo también lo creo, pues a pesar de los errores, de la falta de experiencia, de algunas políticas antipopulares del gobierno del MAS, considero que hay que estar con este Proceso, para que realmente sea un proceso en el que se cambien las estructuras económicas de producción y de poder político que durante años de neoliberalismo han marginado y empobrecido a los más débiles. Pero para eso se necesita de un gobierno que no se quede en el cambio cultural, que también es importante, sino que se atreva con el cambio económico. Posicionarse a favor del pueblo siempre ha significado enemistarse con las transnacionales y la burguesía autóctona. Compañeras y compañeros del MAS, o con los marginados o con los privilegiados. Los Derechos Humanos, y no me refiero a los de esa declaración liberal de 1948, sino a los de verdad, se tienen que respetar y hacer cumplir.