Somos Sur

Reflexiones SENTIDAS


MUJER_CRISTOEn medio de los RUIDOS COMERCIALES de fin de año, no está demás sentarse un momento para reflexionar sobre el SENTIDOde tanto trajin en el mundo por "cerrar" el año. En medio de todo aquello está cada uno... ante el desafío de hacer algo mejor de este planeta en el 2012; algo mejor para los "indignados", que representamos el 99% de la humanidad!!

Aqui van algunas reflexiones, relatos y canciones, deseandoles un BUEN 2012..... con verdadero SENTIDO.


Algunos escritos de creyentes y no creyentes, mujeres y hombres valiosos que - cada uno a su manera- dan lo mejor de si, para ayudarnos en esas REFLEXIONES SENTIDAS .....¡Adelante!


Carta al niño Jesús

Raúl Bracho

 

Podría pasar que sea la última navidad, según  las escrituras del calendario Maya.

Podría ser la última navidad según las profecías imperiales que aterran a mi humanidad con sus amenazas de guerra mundial.

Podría ser la última navidad si se enfrentan China y Rusia contra Estados Unidos y el estado sionista.

Podría pasar cualquier cosa en mi planeta durante el 2.012.

    Pensaba en mi infancia, aquellos lejanos años en que me despertaba asustado ante la crisis de los cohetes soviéticos en Cuba, pensaba  en el fatalismo con que la bomba atómica desdibujaba mis esperanzas de ser feliz. Asi como ha pasado casi toda mi vida y no estallaron aquellas bombas, asi quiero desear a mi humanidad que sigan pasando muchos años sin que la destrucción de nuestra especie se convierta en un acontecimiento fatal.

    • En nombre de todas las niñas y niños que quiza hoy sufren de desvelo, en nombre de aquellos infantes sin techo, sin comida, sin futuro.
    • En nombre de los padres sin trabajo y sin esperanzas de una vida digna, en nombre de los niños y niñas de Libia que pasarán estas fechas entre las ruinas que les regaló la OTAN, en nombre de las niñas y niños de Siria, amenazados, los de IRAN con las sombras de los drones espantando su alegría y
    • En nombre del sueño de la Patria Grande de Bolívar, desde centroamérica hasta la Patagonia, en donde millones de humildes construyen el camino a la nueva vida...
    • En nombre de la juventud indignada que cabalga su rabia ante un sistema que les prometió futuro y hoy los deja en la calle y en el nombre de los OCUPA que en el corazón del imperio denuncian el Capitalismo como el peor de los inventos.

    En nombre de todas y de todos los seres humanos que hoy estamos vivos, querido niño Jesús, te mando una vez mas una carta para este día 24 de Diciembre, arropado en la  inocencia de todas nuestras infancias, donde te pido por todas y por todos que nos regales justicia e igualdad necesaria para que podamos vivir juntos y disfrutando de lo que más queremos: PAZ!!!


     

    Acercándose la Nochebuena

    Reflexiones de una mujer creyente inspiradas al calor de ciertas tradiciones cristianas y el materialismo dialéctico

    Mariana Núñez

    MUJER_CRISTOLlegando la Navidad es inevitable que la cultura capitalista del consumo siga cruzando las fronteras de lo religioso más genuino, distorsionándolo, con el fin de captar adeptos; es el modo que tiene el sistema para replicarse material y simbólicamente (tener para ser, y mostrar que se es), y funciona. Por el contrario, lo religioso se relaciona, dentro de una corriente reflexiva que me inspira, con la capacidad que tenemos los seres humanos de volver a relacionarnos (una y otra vez, las veces que sea necesario) con nosotros mismos, con nuestros compañeros de camino (próximos y lejanos, otros pueblos, la humanidad toda), y con "Aquel/Aquella/Aquello" que nos trasciende, como quiera que lo llamemos (¿dios?, ¿la justicia?, ¿el socialismo?); digo, que nos trasciende en la medida que nos hace salir de nosotros mismos para ir al encuentro del otro y de lo común.

    En estos días, dadas mis raíces cristianas, he vuelto a pensar en el relato de Jesús el Nazareno. Me ha tomado el tiempo desembarazarme de todo un folclore de mitos y leyendas escritos en torno a su figura para destacar, supongo que en el mejor de los casos, aquello que no necesitaba ser destacado a riesgo de perder significado; que es lo que lamentablemente ocurrió: pasaron los siglos y la historia del Nazareno solo ganó en una densidad teológica rayana con el absurdo y el espanto, y fue utilizada por el Poder como instrumento de dominación.

    Su historia es de una simpleza que no deja lugar a dudas: un hombre de corazón compasivo que se indignó ante las injustas cargas impuestas por los de arriba (los funcionarios del imperio, la casta sacerdotal, los mercaderes, los que se ganaban la vida a costa del sudor ajeno) sobre la inmensa mayoría de los abajos (los trabajadores, la gente común, los pobres de toda pobreza); y que encontró en la opción radical por estos últimos el sentido de su vida. Casi al final, cuando la sentencia de los poderosos estaba decidida y una cruz se levantaba pesadamente sobre su horizonte -tanto cuestionamiento al Poder, tanta protesta social en potencia-, un funcionario imperial de la región de Judea llegó a preguntarle por "la Verdad"; como si un par de reflexiones abstractas pudieran darle unas pistas sobre el sentido último de la vida. "¿Y qué es la Verdad?", le preguntó Pilato, y apuesto a que el silencio de Jesús en el relato evangélico podría mutar en otros tantos interrogantes: "¿Acaso no sabés de dónde vengo, con quiénes he estado, qué he compartido, cuáles son mis sueños; qué es lo que anuncio, en quién, en quiénes confío?"

    Apuesto que quiso explicarle que ninguna verdad,  ningún "dios" puede levantarse fuera de lo humano que se hace de gratuidad, en un abrazo, en un beso, en la ternura dada sin razones; en lo que nos enseñamos unos a otros; en lo que nos urge a lanzarnos al mundo para seguir cuidando y perpetuando esa corriente de vida capaz de meter las manos en el barro, en lo frágil, en lo necesitado, en la defensa inclaudicable de los ninguneados de todo derecho. Hasta exigirlo todo, hasta darlo todo en esa lucha contra los poderes que avanzan restringiendo la vida. ¿No fue ese el final de tantos y tantas a lo largo de la Historia? ¿No lo sigue siendo en nuestra Argentina de capitalismo serio, cuando Mariano Ferreyra se apostó en las vías con sus compañeros; cuando el qom Roberto López y el campesino Cristian Ferreyra salieron a defender la tierra de sus antepasados; o cuando familias enteras acampan reclamando vivienda o cortando rutas por dignidad? ¿No circula este espíritu entre los trabajadores que deciden asambleariamente una huelga para exigir mejoras salariales y en las condiciones de trabajo?

    Jesús de Nazaret fue un hombre y no contó con ningún "plus sobrenatural" (cuestión que fue aclarada en uno de los primeros concilios de la incipiente iglesia romana, mal que le pese a Benedicto y su séquito; mal aprendido que lo tengan millones de seres humanos); hizo humanamente lo posible por llevar a cabo sus sueños de libertad y justicia; sin dudas marcó un camino de humanización que ha perdurado por siglos (si bien distorsionado por los intereses que conocemos); y ensayó una ética para la vida desde la vida de los más pobres. Pero lo hizo sujeto a las leyes naturales, a lo contingente, a las circunstancias de su tiempo y de su lugar, configurado por sus vínculos. No tuvo a su alcance una teoría sobre la evolución de las especies ni otra sobre el inconsciente como fuente de las motivaciones humanas, como tampoco un análisis científico de las sociedades; no conoció la palabra socialismo, pero hizo experiencia de lo asambleario y por eso las mesas compartidas fueron tan significativas en su vida. No era el de Jesús el tiempo de la hegemonía del capitalismo, pero sí de otras formas de opresión de unas clases sobre otras. Faltaban siglos para que Marx y Engels develaran el oprobio del Capital, para que el campesinado ruso protagonizara los diez días que cambiaron la historia, y Trotsky pretendiera encender la revolución entre el proletariado alemán, para luego asumir la defensa de la democracia obrera frente a la traición y el horror que la dictadura estalinista esparciría por el mundo conciliando con el imperialismo yanqui y las socialdemocracias europeas; hasta la Cuba triunfante de Castro se rendiría a la burocracia soviética, mientras el Che (y su guerrilla y sus sueños) era acribillado en la selva boliviana llevando en su mochila La revolución permanente de Trotsky.

    A estas alturas, la imagen del pesebre (libre ya de ángeles, reyes magos y concepciones virginales) me remite únicamente a la miseria y al abandono que padecen en nuestro tiempo millones de seres humanos, y a la exigencia impostergable de justicia.  Dar el grito primero de libertad es la tarea común que nos convoca con urgencia, y si en el camino damos a "Aquello" que nos trasciende el nombre de "dios" -al igual que Jesús y millones de creyentes sinceros en la historia- pues que la fe sea confianza en lo bueno para todos (y no para unos pocos a costa de la mayoría) y que se fragüe en las luchas que encarnemos contra la injusticia y en las mesas donde fraternalmente compartamos el pan y la palabra.

    Es mi deseo para esta Navidad que el horizonte común de toda la Humanidad, más allá de sus credos religiosos, sea un mundo donde cada nacimiento se celebre como único, de una belleza infinita.

    Y que no temamos soñar revoluciones ni parir los urgentes cambios necesarios. La Humanidad Nueva será como un hijo que se anuncia a la vida entre dolores, para encenderla de alegrías y esperanzas nunca del todo imaginadas hasta entonces. "Cambia, todo cambia..." resuena en mi corazón la eterna voz de la Negra, sumándose a miles de voces cantando para que asome el sol sobre la tierra. Ciertamente, hay signos de esperanza. El 2011 fue el año de las revoluciones árabes que siguen en curso, y de los “indignados” e "indignadas" de todas las plazas del mundo.

    Millones de personas, trabajadores y estudiantes, explotados, oprimidos, excluidos del sistema comenzaron a descubrir que tenían una identidad común, que eran, que somos: parte de una clase internacional. Como escribe Miguel Lamas, mi compañero de la Izquierda Socialista: "Una joven huelguista de Madison sintió que su lucha era similar a los jóvenes egipcios de Plaza Tahir, un obrero griego recordó Argentina del 2001 y pensó que había que hacer lo mismo en Grecia.

    Una indígena marchista boliviana en defensa del Territorio Indígena Tipnis contra las transnacionales, se sintió hermana de un peruano o de un brasileño que luchan en defensade sus tierras.

    Los indignados de Wall Street, de España y de Grecia se sintieron parte de la misma lucha. Somos el 99%, dijeron los indignados en Estados Unidos, que sufre las consecuencias de este desastre capitalista que beneficia al 1%. Y se referían al mundo entero." En estas fiestas de fin de año, levantemos entonces las copas para brindar:

    ¡Por un buen año 2012! ¡Por extender la lucha mundial que entierre al capitalismo y dé inicio a un tiempo nuevo para toda la Humanidad!

    Los abrazo
    Mariana


    Reflexiones de Wilson García

    "Aterrados, hay quienes sentimos que cuando llega la Navidad se comete infanticidio masivo. Matan las ilusiones de niños que aún creen, ilusos, en la bondad del poderoso. Pues es Herodes quien anda por ahí, jo, jo, jó.. Uno de esos fantásmagóricos personajes femeninos imaginados por Truman Capote en su acuciosa narrativa, se ganaba la vida y perdía el tiempo vendiendo sus sueños a un compulsivo comprador, el Maestro Miseria, que los coleccionaba a falta de unos propios. Un día la vendedora de sueños dejó de soñar y ya no tenía nada que vender, nada que perder.

    PAPANOELCierta tarde de diciembre, vio en una vitrina un espectáculo atroz. Se trataba de un Papa Noel mecánico, de tamaño natural, que golpeándose el estómago se mecía hacia atrás y adelante con el frenesí de una alegría eléctrica. Se podía oír tras el grueso cristal su risa obesamente sarcástica y grave: “jo, jo jó”. Mientras más lo observaba, más perverso le parecía. Era así cómo la soñadora iba perdiendo su capacidad de asombro. El viejo aparecido ya no era una generosa ensoñación de niños, tampoco un agradable traficante de felicidad; era un ser perverso y vanidoso, ruidoso. Feliz Vanidad.


    Es ruin el desprestigio que la modernidad y el consumismo (la una no siempre implica al otro) le han deparado al buen San Nicolás de Bari, alias Papa Noel, alias Santa Claus, alias Coca Cola. Ahora es nada más que el Grinch, el pobre Grinch.

    En tiempos de revuelta, cuando las cosas se subvierten sin vuelta que dar —aunque vueltas da la vida— el planeta gira al revés. A falta de nieve en el verano, en el sur, los artificios funcionaban, la falsedad era creíble, porque la inocencia era demasiado inocente. Pero las cosas cambian y el Papa Noel también. Hoy ya nadie es inmaculado impunemente.

    Figura desvencijada, el hombrecito regordete conduce programas de televisión regalando desesperanzas a los pobres para solaz de los ricos. Sus ropas polares están raídas, como su alma atormentada. Santa Claus es un santo clown que sobrelleva la desventura de su patética misión entre fastidiosas luces del gran boato comercial. La hermenéutica de medir el cariño de acuerdo al precio del regalo lo ha desquiciado hasta la perversión...Hasta el miedo.


    Aterrados, hay quienes sentimos que cuando llega la Navidad se comete infanticidio masivo. Matan las ilusiones de niños que aún creen, ilusos, en la bondad del poderoso. Pues es Herodes quien anda por ahí, jo, jo, jó, usando un disfraz del otrora Santa Claus…."


    Y finalmente reproducimos aqui las reflexiones que colocamos el año pasado, con un cuento de Gregorio Iriarte, un relatito de Eduardo Galeano y un articulo sobre "La Navidad Siniestra" de Gabriel García Marquez.

    F E L I C I D A D E S