Reflexiones en torno al Rally Dakar 2015

DAKAR rayadas

El Rally Dakar 2015 se desarrolló y concluyó en Bolivia en medio de actos y espectáculos  auspiciados y organizados desde el Estado.

Un evento "ultracapitalista". que merece nuestro análisis.

Conozca algunos aportes.

 

 

Radio Somos Sur

Escuche comentarios en nuestro programa radial en relación al "Dakar 2015". Comentan: Marco Escalera, Rodrigo Caballero, Miguel Lamas y Maria Lohman.

(18 de enero de 2015; duración: 15 minutos)

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Desde la acera de enfrente

Sin duda

María Galindo

Sin duda, los corredores bolivianos del Dakar son los perdedores con cara de ganadores más ridículos del mundo.

Sin duda, el Dakar no sirve para fomentar turismo exterior. Tampoco sirve para dar a conocer el país a nivel mundial. Lo que los medios cubren es la trayectoria de los corredores y no el paisaje de fondo donde se desarrolla "la hazaña” de los machotes en cuestión.

Sin duda, la idea de que el Dakar pase por Bolivia es una idea que expresa una mentalidad colonizada, irónicamente recurrente en el Gobierno de Evo Morales.

publicidadakarSin duda, los beneficiarios únicos de la organización del Dakar son los dueños de la marca que siguen encontrando países en el sur del mundo con presidentes acomplejados que les conceden audiencias exclusivas y los tratan como si fueran personajes de talla mundial.

Sin duda, pagar a la empresa propietaria del Dakar millones de dólares, que no nos sobran y que podrían ser invertidos en cualquier, repito, cualquier otra cosa de mayor utilidad, es un malgasto de dinero imperdonable.

Sin duda que para beneficiar al salar, antes que organizar el Dakar, hubiera sido mejor proveer de luz eléctrica 24 horas a toda la región y no tener que depender de los precarios generadores de luz, que sólo tienen los hoteles para los turistas y no para la población en general.

Sin duda, hay mucha gente que apoya la organización del Dakar en Bolivia, porque no sólo el Gobierno tiene una mentalidad colonizada, sino que se trata de una mentalidad generalizada en el país.

Sin duda, el Dakar puede ser comparado con la disputa que suelen tener los niños cuando se  inician en su competitividad machista de ver cuál de ellos orina más lejos que el otro.

Sin duda, un rally de automovilismo tiene muy poco que ver con un deporte, es más una competencia de marcas, de millones de dólares y de calidad de motores.

Sin duda, el automovilismo es el deporte más elitario del mundo y, por lo tanto, el menos popular, el menos cercano a la gente, el menos accesible y el más excluyente del mundo.

Sin duda, los franceses organizadores se ríen de Evo Morales, tienen su foto como souvenir y se regodean, entre ellos, de los alardes gubernamentales para con su carrera.

Sin duda, el Rally Dakar sigue usando el nombre de la capital de Senegal, aunque está en otro continente y en otro país, porque para los franceses lo mismo da Dakar y Senegal que Bolivia, Chile o Perú.

Todos son lo mismo: territorios salvajes que ocupar, utilizar y donde, además, se puede cobrar por pasar. Ellos cobran por pasar; sus abuelos regalaron espejos a cambio de oro.

Sin duda, el Chavo Salvatierra o Wálter Nosiglia reciben a manos llenas el apoyo de las empresas bolivianas estatales; mientras que deportistas genuino/as, artistas, escritora/es, compositora/es  o artesano/as no tienen ni el saludo, ni menos pueden aspirar a convertirse en valiosos para los ojos del país.

Sin duda, los medios de comunicación le hacen el juego al Gobierno inflando el sentido del Dakar porque la mayor parte, o son medios gubernamentales o dependen directamente de su publicidad, o, simplemente, tienen miedo mostrar lo que se queda escondido debajo de la alfombra.

Sin duda, el ministro Quintana ha disfrutado por anticipado del Dakar en estresantes y bien pagados viajes organizativos a París.

Sin duda, para este segundo Dakar la expectativa popular es menor que el primer año: el maquillaje ha perdido brillo.  Sin duda, no todos, ni todas, nos tragamos el cuento, ni aplaudimos el derroche.

Sin duda, para este segundo Dakar la expectativa popular es menor que el primer año: el maquillaje ha perdido brillo.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.


Recogemos una nota en relación al Dakar 2014 que por primera vez se hizo en Bolivia y que "coincidió" con un año electoral.

El Dakar 2014 y la psicosis electoral de Evo-Alvaro

Moira Sandoval Calvimonte*

El Dakar, a lo largo de sus varias versiones en Europa y Africa, y algunas en Sudamérica, siempre tuvo connotaciones deportivas de alto nivel y observaciones por el impacto ambiental que produce: siempre se supo que es una actividad que violenta el hábitat de las especies vivas por donde atraviesa. (sino, pregúntenle a Perú).

Se dice que es una competición elitista: ni quien lo dude. La mayoría -por mucho que tengamos afinidad con el deporte tuerca y por muy buen piloto que fuésemos- solo podemos ser espectadores, pues no cualquiera puede invertir arriba de 100.000 dólares en una carrera (de ahí que varios de los competidores fueron siempre conocidos príncipes y multimillonarios árabes)

Pero aparte de estos elementos, nadie puede dudar de su naturaleza deportiva extrema y de alto riesgo, para la cual los más importantes y osados pilotos y navegantes del mundo (con sus equipos técnicos) se preparan con la mística del que sabe que arriesga la vida.

evodakarSi bien este Dakar versión 2014, tiene un significado especial para los bolivianos por los efectos positivos en el ámbito turístico, gracias al efecto propagandístico que generará hacia nuestro país, y que debería redundar en un movimiento económico importante en aquélla región. Sería frustrante que no fuera así, pues la promoción del gobierno y su descomunal publicidad, además que prometió una inversión de recursos significativa, debería asegurar ese beneficio.

Y es significativo porque por primera vez pasará por Bolivia la ruta del DAKAR, ello hace que inevitablemente afecte positivamente la autoestima nacional.

Sin embargo, este evento siempre deportivo, cuya naturaleza es indiscutible, por primera vez, tendrá connotaciones políticas. Así ya lo vemos.A diferencia de otros países que participarán en dicha competición y cuyas autoridades no tienen ningun interés de ejercer proselitismo a través del DAKAR, el actual gobierno lo ha convertido en un evento más de la agenda de campaña para las elecciones presidenciales.

Para ello está invirtiendo esfuerzos y recursos públicos. Transtornando un evento deportivo de primer nivel, en un grotesco intento de plataforma proselitista para los candidatos oficialistas. Todo ello usando el entusiasmo del boliviano de a pie, que pretende acudir a presenciar el paso de los célebres competidores, y ante el silencio funcional de los líderes de oposición, que siempre tan, pero tan candorosamente siguen el libreto que marca el gobierno.

Los pilotos extranjeros participantes, ignoran esta circunstancia, por lo cual la competencia se desarrollará con normalidad en todos los lugares de su recorrido: salvo en Bolivia.

Aquí, no será el DAKAR el único espectáculo que observarán los fans del automovilismo. Todos aquéllos que acudan a presenciar a sus pilotos bolivianos y a otros competidores, serán parte, inexorablemente, de la escenografía electoral de los candidatos a la presidencia Evo y Alvaro.En ese contexto, no descartemos que el oportunismo electoral de dichos candidatos, les genere mayor propaganda y preeeminencia que los pilotos mismos, quienes por cierto, es bueno recordar, estarán arriesgando sus vidas.

Ante la ansiedad colectiva generada por el DAKAR, impregnada de la psicosis y desesperación electoral del oficialismo, es oportuno recuperar objetividad en esta situación: El DAKAR cambiará únicamente la vida de los pilotos participantes, al modificar su lugar en el ránking mundial del automovilismo, e influirá en la economía de aquellos hoteles atestados de turistas, pero no será determinante para cambiar la calidad de vida de los bolivianos.

Lo sería, si al menos como resultado de aquélla competición, el gobierno hubiera construido un mínimo centro de salud en aquélla región, del cual pudiesen disfrutar los habitantes de los alrededores del Salar. Pero el dinero prometido, destinado a mejorar las condiciones de infraestructura de aquélla región, nunca se invirtió del modo apropiado y ofrecido: sólo se gastó en propaganda.

En tal sentido, menos mal que la organización a cargo del DAKAR, ha previsto una equipos y logística de excelencia, donde un competidor accidentado, puede ser trasladado en cuestión de minutos vía helicóptero, al centro de salud completo más cercano. Para lo cual, la organización cuenta con gente experta, comisarios médicos y deportivos preparados en estos avatares, todo con el fin de preservar la vida de los participantes como de los espectadores. Si dependerían del apoyo operativo del Estado Boliviano, de seguro estarían en mayor riesgo, pues por aquéllos lugares no se ha construido ni se ha intentado siquiera inaugurar una posta de salud.

Entonces, Bolivia después del DAKAR, será la misma, con sus tremendos contrastes entre quienes no saben en qué gastar sus nuevas fortunas vs. quienes no saben como llegar a fin de mes (peor con la subida de pasajes), y padeciendo de gigantescas injusticias.

Si dudan de esta última afirmación, pregúntenle a las autoridades legítimamente electas del CONAMAQ, y a sus bases, que son integrantes de los ayllus por donde, precisamente, pasará el DAKAR.

Por ello, aunque disfrutaría observar los cuadratracks y las motos con bandera boliviana, pasar raudamente por las mágicas rutas del Salar, donde cientos de henchidos corazones vibrarán con la ilusión de que nuestros competidores de motos y cuadras disputarán los primeros puestos con experimentados pilotos de potencias económicas extranjeras –y con ello creer ilusamente que somos un país del primer mundo- por esta vez, elijo no ser parte de la coreografía electoral del gobierno.

Porque un evento de naturaleza deportiva, fue transtornado con mezquinos fines políticos, en uno de naturaleza proselitista.

* Abogada


  Finalmente reproducimos unos extractos de un articulo de ESTEBAN FARFÁN ROMERO: "Fabricio Fuentes y Marco Bulacia" (desde el Chaco)

auto polvo"Participar en el Dakar no es para cualquiera, porque exige mucho esfuerzo económico.

Esa es la contradicción de este Gobierno, porque el Dakar es un deporte ultracapitalista porque es de élite y accesible solo para personas que disponen de muchos recursos económicos.

Las grandes corporaciones empresariales son las que financian este tipo de competencias poniendo a pruebas sus productos. Es una contradicción que un gobierno que se autoproclama con vehemencia como socialista, muestre entusiasmo por este tipo de competencias.

OTROS CASOS LAMENTABLES

Hace días el escritor Iván Humerez se quejó por un medio de comunicación porque las autoridades municipales de Yacuiba le hicieron pasar un vía crucis para presentar su último libro. Tuvo que caminar mucho para que el Gobierno Municipal organice el acto. Tuvo que enviar muchas cartas, presionar por todos lados para que la institución haga lo que debe hacer. Humerez es yacuibeño, radica en Santa Cruz.

El hijo de un insigne hombre de Yacuiba, don José Centeno Bilbao, tuvo que peregrinar por muchos meses tras el alcalde para la presentación de un libro que recoge lo más importante de sus trabajos no publicados.

Otros que no son persistentes, se dejan vencer con la indiferencia y apatía de los burócratas del Gobierno Municipal.

Pero cuando hay que gastar en artistas internacionales, no tiene ningún problema en echar mano de los recursos públicos de 60.000 Dólares para pagar por el show de dos horas. Le ponen interés a este tipo de actividades porque son beneficiados políticamente brindando circo al pueblo y presentándose ellos como los padrinos.

Para un libro, un documental o un CD no hay voluntad".

 

 Vea la nota completa en:

 http://farfanopina.blogspot.com/2015/01/fabricio-fuentes-y-marco-bulacia.html


 

 Finalmente una voz desde el mundo de los arqueólogos:

DENUNCIAN QUE PRODUJO GRAVES DAÑOS EN EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO
Colegio de arqueólogos de Chile, en contra del rally Dakar

DAKAR AUTOS

Coincidentemente con la vuelta del Dakar a la Argentina, tras su paso por Chile y Bolivia, el Colegio de Arqueólogos de Chile realizó un duro reclamo denunciando que los vehículos produjeron graves daños en el patrimonio arqueológico en el norte de ese país.

Según la vicepresidenta del organismo colegiado, Paola González, desde el punto de vista patrimonial y arqueológico el impacto de este certamen sería significativo.

Sin recuperación

“El Rally Dakar es un reguero de destrucción en el norte de chile, calculamos que unos 250 sitios documentados han sido destruidos, es como si nos destruyeran miles y miles de libros de historia prehispánica e histórica, que son irreconstruibles, porque no son renovables”, detalló Paola González, y continuó explicando, “la destrucción de un geoglifo no es como un bosque de canelo que tu lo destruyes y plantas otro en el cerro del lado, acá si un sitio arqueológico se destruye, no vuelves a saber nunca más que pasó, ni continuar con las investigaciones de antiguas sociedades en base a aquellos vestigios”.

Por este motivo desde el 2012 el Colegio de Arqueólogos está solicitando que este evento sea sometido a un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental, para de este modo generar una línea de base, considerando que los sitios por donde se realiza esta competencia son monumentos nacionales y pertenecen al Estado, y en versiones anteriores han resultado dañados geoglifos y parte del Camino del Inca.

Sin embargo, para el gremio es incomprensible la postura que ha tomado el Estado, en el sentido de no resguardar el patrimonio histórico, además de aportar con recursos para que este evento se lleve a cabo en el país, determinación totalmente opuesta a la que tomó Ecuador, que rechazó tajantemente la solicitud de la empresa Amaury Sport Organisation (ASO) para que la competencia se realizara por ese país, luego de analizar la experiencia y los daños provocados por las caravanas de vehículos en Chile, Bolivia y Perú.

ECUADOR: Propuesta sin interés

El Gobierno de Ecuador rechazó, a través de una carta dirigida a la Amaury Sport Organisation(ASO), organizadores del Rally Dakar, participar en la edición 2015 por considerarlo fuera del interés del Estado.

Según la misiva, la propuesta recibida por los ecuatorianos fue sometida a análisis por las carteras correspondiente del Estado, es decir, los ministerios de Turismo, Coordinación de Patrimonio, Ambiente y Deporte, quienes emitieron un informe negativo y optaron por declinar a la invitación.
Oportunamente, los organizadores manifestaron su interés por sumar nuevos países como Ecuador y Brasil, tal como sucedió en las dos ediciones anteriores que se extendieron a Perú.

De hecho, el director de ASO, Etienne Lavigne, había asegurado en conferencia de prensa: “Vamos a ir a Ecuador por primera vez el año próximo para un viaje de estudio, queremos también retornar a Perú. Ecuador puede interesarnos en un gran rally del Pacífico que será a lo largo de la costa, pero debemos planificarlo bien y elaborar los proyectos”.

15 /01/2015