Debate por la despenalización del aborto en Bolivia

abortolegal2Después de que la diputada Patricia Mancilla (MAS) presentara -en marzo- un recurso ante el Tribunal Constitucional para despenalizar el aborto en Bolivia, el debate, sobre su despenalización, se ha abierto camino desde organizaciones de mujeres que vienen luchando por décadas por este derecho y cuestionando la criminalización de las mujeres que deciden someterse a esta práctica clandestinamente. Más allá de los posicionamientos en contra de sectores conservadores se implanta la consigna: ¡Anticonceptivos para no abortar y aborto seguro, legal y gratuito para no morir!

Lea una serie de artículos y notas con datos que han ido alimentando el debate.

Radio Somos Sur:

Escuche un extracto de nuestro programa radial sobre la problemática del aborto en Bolivia...AQUÍ

clip aborto

 

 


DATOS:

(En base a datos de la OMS y CEPAL)

En el mundo:

- 210 millones de mujeres se embarazan cada año en el mundo, y 80 millones (38%) terminan en aborto, 53% (42 millones) de ellos en aborto inducido, 48% (20 millones) en aborto inseguro; una de cada cuatro mujeres que se practica un aborto inseguro sufre complicaciones, y cerca de 5 millones terminan con discapacidad temporal o permanente.

Bolivia:

- 115 mujeres abortan por día, 40 a 50 mil mujeres anualmente.

- Cuatro niñas de entre 10 y 13 años fueron violadas, en tres de los casos por sus propios familiares, y acabaron en embarazo.

- 120% aumento en los dos últimos años.

Legislación:

El aborto es legal en 117 países, que comprende el 74% de la población mundial, y se permite en tres situaciones:

•    Totalmente legal: en 50 países.

•    Legal fundamentando causas: en 14 países.

•    En casos seleccionados: en 53 países.

El aborto ilegal se realiza en el 26% restante, que comprende 74 países.

Mapa de la penalización del aborto en el mundo

mapa aborto

Publicado en Wikipedia.org

En el mundo:

- Legalizado- a petición de la madre.

- Legalizado en supuestos (riesgo salud madre, malformaciones feto, violación, socio económicas)

-Ilegal

En Bolivia

datos abortoBoliviaEn Bolivia, en Cochabamba abortan 50 mujeres al día.

PELIGROS-RIESGOS

Se estima que el aborto inseguro constituye la tercera entre las causas directas (13%), después de las hemorragias (25%) y las infecciones (15%) de las 536.000 muertes maternas que se producen cada año en el mundo, aunque en América Latina la fracción de muertes maternas debidas al aborto inseguro alcanza el 17%. En América Latina y en el Caribe, de los 18 millones de embarazos que se producen cada año, 52 por ciento no son planeados y el 21 por ciento de ellos terminan en un aborto.

BOLIVIA

Abortos mal practicados: Mueren cerca de 350 mujeres al año por esta causa. CEPAL (2005).Comision económica para america latina y el Caribe.

En Bolivia el embarazo adolescente afecta a 2 de cada 10 mujeres menores de edad, 1 de cada 4 embarazos adolescentes termina en aborto.

Bolivia 2’ 5% mueren de entre 15 a 19 años.

ABORTO MASCULINO-SOCIAL

Una de cada diez de las jóvenes latinas es una madre soltera. Pero aunque aborten solas, hay hombres tras esa decisión. Hombres que abandonan, que imponen un aborto que ellos no sufrirán en carne propia, también familias inflexibles.

Cuando una mujer aborta en clandestinidad, están también abortando los hombres, las familias, la sociedad, la Iglesia, el gobierno y todas las demás instituciones, pero la única que puede morir y que será juzgada, es ella.

Hablando del ABORTO: En América Latina, se practican 5 millones de abortos al año. La inmensa mayoría son ABORTOS MASCULINOS. ¿Cómo así? Escuche 4 audios breves.


 

Frente a una sociedad machista, protejamos el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y sus vidas

9 de Agosto de 2013

Católicas por el Derecho a Decidir

El aborto clandestino es una de las problemáticas que evidencia de la manera más perversa el machismo y la vigencia de estructuras patriarcales en nuestra sociedad, que se expresan en la expropiación de los cuerpos de las mujeres y de sus decisiones sobre él. Que el aborto esté penalizado no impide que suceda, lo que sí logra es empujar a las mujeres que lo necesitan, a la clandestinidad, exponiéndolas a múltiples peligros para su salud, su integridad física y hasta su vida.

No se puede hablar sobre el aborto sin hablar del embarazo no deseado, de la imposibilidad de muchas mujeres de decidir cuándo tener relaciones sexuales, de la ausencia de políticas públicas de orientación y educación sexual, de la violencia sexual de la que son víctimas dentro y fuera del matrimonio, de niñas, adolescentes y jóvenes y mujeres violadas, de hombres que llegan a sus hogares, borrachos o no, y obligan a sus parejas a tener relaciones sexuales aún contra su voluntad, bajo el supuesto de que sus cuerpos les pertenecen, de parejas que provocan abortos como parte de su ejercicio de poder y violencia sobre los cuerpos de las mujeres. Bolivia tiene la segunda tasa de violencia sexual más alta de América Latina.

aborto legalCasos dramáticos y cotidianos que ponen al descubierto las múltiples formas en que los cuerpos de las mujeres son vulnerados, tomados por la fuerza, abusados, ultrajados sin encontrar protección en espacios familiares, públicos, y menos aún el acceso a la justicia, al contrario, la respuesta más frecuente es la impunidad frente a estos delitos.

Hablar del aborto supone reconocer que existe una agenda pendiente con las mujeres y que aún se mantienen muchas prácticas machistas que impiden a las mujeres acordar con la pareja el uso de anticonceptivos seguros y modernos, del escaso o casi nulo acceso a estos métodos e información suficiente para decidir cuántos hijas e hijos tener y cuándo tenerlos. Implica además superar la hipocresía y la doble moral, para encarar de manera responsable el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos reconocidos en nuestra Constitución.

Se ha comprobado que la prohibición y penalización no son respuestas adecuadas para encarar la problemática del aborto, por el contrario, han agravado la situación, convirtiéndola en una práctica clandestina e insegura que cobra cada día la vida de muchas mujeres bolivianas, sobre todo de las más pobres, que no pueden pagar por la interrupción de un embarazo no deseado o forzado en condiciones seguras, quedando expuestas a prácticas insalubres y precarias. En 2010 se estimaba que alrededor de 185 abortos son practicados cada día en Bolivia, es decir 70.000 al año. El aborto inseguro en Bolivia es la tercera causa de mortalidad materna, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Demografía y Salud de 2008.

El aborto es una problemática que debe ser encarada desde el Estado porque constituye materia de las políticas públicas, desde una visión integral que demanda acciones sistemáticas para prevenir los embarazos no deseados, garantizando los derechos sexuales y los derechos reproductivos, una educación sexual integral y acceso a métodos de anticoncepción. Pero de manera simultánea, orientar sus esfuerzos para que las mujeres tengan las posibilidades de definir sobre sus cuerpos, tomar decisiones sobre sus vidas, eliminar la violencia y los valores que sustentan la visión de las mujeres como meras reproductoras y objetos de placer.

En Bolivia, el aborto impune (no penado por ley) está previsto en los casos de violación, incesto estupro y riesgo de la vida de la mujer (Código Penal: Art. 266). La Constitución reconoce el carácter laico del Estado (CPE; Art 4: "El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de la religión") y los derechos sexuales y reproductivos de los ciudadanos y ciudadanas (CPE; Art. 66), asimismo se asume los principios y normas de acuerdos internacionales y regionales en esta materia. Un estudio realizado en 2010 en Bolivia sostiene que el 61% de las mujeres no usa métodos anticonceptivos modernos; el 48% tuvo al menos un embarazo no deseado en su vida y el 13% tuvo al menos un aborto inducido.

Un Estado Plurinacional laico y la sociedad boliviana en su conjunto están llamados a responder de manera responsable y efectiva para garantizar la resolución de este grave problema de salud pública que afecta a miles de mujeres. Recurrir a la sanción, la hipocresía, a opinar sobre los cuerpos y las decisiones de las mujeres, criminalizando y penalizando el aborto, sin reconocer las prácticas machistas que hacen recurrentes los embarazos no deseados, violaciones e incestos, no permiten asumir la tarea imprescindible que desde una posición ética y de respeto buscan trasformar la sociedad y las relaciones de poder que se ejercen sobre las mujeres, sobre sus cuerpos y su autonomía, una ética que permita reafirmar nuestro compromiso en favor de la vida de las mujeres y su opción de ser o no ser madres por propia voluntad y no por la imposición o por la fuerza de otras personas.

Estamos a favor de proteger la vida de las mujeres, de su calidad de vida, de su derecho a decidir y de una sociedad que no produzca más mujeres en situación de aborto. Estamos a favor de la información, del acceso a servicios de aborto seguros, planteamos la necesidad de separar las políticas públicas de la injerencia de las iglesias (de estructuras y valores machistas, patriarcales y coloniales) y garantizar el acceso a métodos anticonceptivos y a la decisión informada. La despenalización del aborto no obliga a nadie a interrumpir su embarazo.

Ratificamos nuestro compromiso por la construcción de una sociedad y un Estado despatriarcalizado que evite el embarazo forzado o no deseado, que garantice una maternidad protegida y libremente elegida.

Fuente. http://www.catolicasbolivia.org/noticia.php?cod_noticia=NO20130809103724


 Aborto legal, seguro y gratuito

En el país, cada día, 200 mujeres se someten a intervenciones ilegales, insalubres y de alto riesgo

La Razón / Lourdes Montero
22 de julio de 2013

Yo aborté, y estoy viva para pedir la despenalización del aborto. Era muy joven y sencillamente no quería tener un hijo. Y si cambias el argumento por “soy muy pobre” “fui violada” “ya tengo muchos hijos”, una de cada diez mujeres en Bolivia ha tenido un aborto. Pero no todas sobrevivieron para ocultarlo. En el país, según datos estimados por el Instituto Nacional de Estadística, cada año se producen 40.000 abortos, y esta cifra es muy conservadora frente a las investigaciones diversas que nos hablan de 80.000 interrupciones de embarazos no deseados cada año, que provocan aproximadamente 480 muertes.

las ricas abortanPor esto, estoy harta de que al hablar del aborto todos tengan derecho a opinar: los jueces, las iglesias, los diputados, mi vecino del frente... menos las mujeres que se han sometido a un aborto. Seamos claros, si un embarazo no es deseado, las mujeres buscarán interrumpirlo así sea pecado, esté penalizado o ponga en peligro su vida.

En 1994, cuando en Bolivia se presenta el informe sobre el avance de las mujeres rumbo a la Cuarta Conferencia Mundial de Beijín, se denuncia que “los problemas asociados al aborto constituyen una de las principales causas de muerte de mujeres, ocasionando 15% de la mortalidad materna”. Veinte años después, las cifras no han variado; en el país cada día se producen más de 200 abortos clandestinos, y si la Sociedad Boliviana de Ginecología y Obstetricia estima 60 muertes por cada 10.000 abortos, estamos hablando de por lo menos una mujer muerta cada día.

Pues sí, mientras el Tribunal Constitucional Plurinacional se toma “el tiempo que requiera” para realizar su análisis, cada día que demora su decisión, 200 mujeres se someten a intervenciones ilegales, insalubres y de alto riesgo, desafiando la discusión de los magistrados.

Si reconocemos como sociedad que las mujeres son ciudadanas libres, titulares de derechos, deberíamos también reconocerles el control sobre sus cuerpos. Cuántos hijos tener y su espaciamiento es un factor central en la autonomía de las mujeres, y no debe ser el Estado y sus instituciones los que definan por ella. Así, una mujer debe poder ejercer su libertad de conciencia para decidir tener o no tener un aborto.

Por otra parte, el acceso a un aborto seguro en Bolivia es un tema de injusticia social. Interrumpir el embarazo en condiciones de higiene y seguridad está condicionado por la capacidad económica de las mujeres. Quien en Bolivia tiene el dinero suficiente para pagar una clínica privada, seguramente no será penalizada y tendrá pocas probabilidades de morir. Así, la penalización sólo castiga a las más pobres, que la mayoría de las veces muere en su propia casa. Según investigaciones realizadas en la Facultad de Medicina, casi un 70% de las emergencias obstétricas del sistema de salud pública corresponden a un aborto incompleto.

Y es que el aborto no es un problema penal, corresponde más bien al campo del derecho a la salud. El número de mujeres que muere cada año por abortos realizados en condiciones inseguras debería ser suficiente para su despenalización y abordaje como medida sanitaria en los hospitales públicos. Tal vez en esta discusión el único consenso es que todas y todos queremos prevenir los abortos, y ello sólo es posible a través de una amplia educación sexual y acceso a diversos métodos anticonceptivos.

Es cientista social.

http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/Aborto-legal-seguro-gratuito_0_1874212568.html

graffiti mujerescreando

Francisca Alvarado

Carta abierta de Francisca, mamá de Evaliz Morales

Página Siete, 31 de julio de 2013

Señora María Galindo, me pasaron la columna que usted escribió donde nombra a mi hija Evaliz Morales (y afirma “¡Evo, Evaliz abortará, apúrate, despenalizá ya!”, NdE).

Me cuentan también que usted no tiene hijos ni hijas. Eso puede ser una decisión o una imposibilidad, pero el hecho es que quien no tiene hijos, no sabe lo que se siente. Puede suponerlo, pero no es lo mismo. Así que puede usted escribir sobre los hijos e hijas de quien quiera, de la forma ofensiva en que lo hace, porque desconoce el amor que se siente por una hija y el dolor de saber que le agredieron injustamente. Se siente mucho enojo, furia, impotencia, angustia, llanto.

Intentar cuidar a una hija de las injusticias y de las basuras que le pueden llegar es un trabajo sin descanso.

Créame que los problemas que usted pueda tener con el papá de Evaliz (el presidente Evo Morales, NdE), son problemas de usted. Pero sé que sólo alguien sin amor ni moral puede lastimar a una niña para ofender a su padre. Eso es obra de gente violenta, sin principios, que puede odiar sin escrúpulos, y es todo lo contrario de lo que le enseñamos a mi hija, por eso duele. ¿Quién podría meterse con un indefenso para ocasionar un daño semejante?, sólo alguien que por falta de amor, odia.

Lo que más me confunde es que usted insulta, agravia y lastima a una niña diciendo defender los derechos de las mujeres. Me recuerda la frase “porque te quiero, te golpeo”, una frase tan machista como su actitud, señora Galindo.

¿Necesitaba usted nombrar a Evaliz para mostrarse valiente y tener unos cuantos lectores más? ¿Necesitaba usted ser tan grosera para verse a sí misma frente al espejo y facilitarse por haber lastimado a alguien que nunca le hizo nada? Qué pena. Comencé escribiendo ésta con rabia y angustia y, a medida que escribo, no sé qué voy sintiendo. No la quiero perdonar, pero ya no sé qué siento por usted.

Usted podrá hasta pensar y decir que mi hija ya es grande y que se podría defender sola, pero yo soy su madre y, por lo tanto, su ofensa me duele más que a ella, y lo sé porque la misma Evaliz me dijo con los ojos llenos de lágrimas “deja mami no importa”. Por eso me decidí a escribirle esto y pedirle al periódico que por favor lo publique, a pesar de que no quiero ser ni famosa ni salir en los medios ni defender ninguna causa. Sólo quiero decirle que las peleas, para que sean justas, deben ser entre pares, y que la familia, para mí, es algo que no se toca.

Yo soy feliz criando y cuidando a mi hija, y trabajando. Si usted es feliz hiriendo e insultando y saliendo en los periódicos, en la televisión, allá usted. Cada uno sabe cómo vive. Sólo quería decirle esto: nos dolió mucho lo que usted hizo y entendemos que usted es feliz así. Qué pena por usted.

Francisca Alvarado es madre de Evaliz Morales.


Desde la acera de enfrenteMaría Galindo

Carta abierta a Francisca Alvarado, madre de Evaliz Morales

Página Siete, 6 de agosto de 2013

Antes que nada, quisiera agradecerle haberse dirigido en este debate de manera pública al artículo que escribí.

Evaliz no sólo se confrontará con el aborto como una posible decisión en su vida, sea éste ilegal o no; sino también la insultarán de “puta” el momento en que desee ejercer soberanamente su placer sexual; se confrontará con el acoso sexual en la universidad, en los movimientos sociales o, quien sabe, incluso dentro del Palacio. Usted no podrá protegerla de esas circunstancias porque a pesar de gozar hoy de privilegios, su sola condición de mujer la confrontará con ésos y otros temas. Comete un error al atacarme a mí, supuestamente protegiéndola cuando nuestro graffiti es un llamado también a Evaliz a despertar del sueño de las bellas durmientes que esperan un príncipe azul, que viven en la ignorancia de sus cuerpos y que crecen chupando mitos, tabúes y taras que sus madres, padres, padrastros, abuelos y demás les transmiten como droga idiotizante.

protesta despenalizacionabortoUna mujer mientras más joven aprende a luchar, mientras más joven conoce su cuerpo y el cuerpo del otro, más libre será para tomar sus decisiones. Evaliz junto a todas las de su generación siguen hoy privadas de esa experiencia y de esa libertad porque vivimos en una sociedad machista que ratifica que el sexo con un hombre te convierte en su propiedad.

Me acusa usted de no ser madre y pretende que ese hecho le quite valor a mi palabra. En eso es usted víctima de su propia trampa, porque si la palabra de una mujer sólo vale en tanto es madre, entonces una mujer sólo puede hablar cuando de asuntos domésticos y de crianza se trata. Esa premisa ha servido para silenciar a las mujeres y para que los hombres de todos los sectores, generaciones, clases sociales o cargos hablen a nombre de todos sin que la palabra de las mujeres cuente. Me rebelo y digo que la palabra de las mujeres vale tanto si tienen como si no tienen hijos, si son viudas, casadas, solteras o mujeres en situación de prostitución.

Yo no tengo problemas con Evo Morales, de lo que estoy segura es de que el Presidente tiene problemas con las mujeres bolivianas, incluidas usted y su hija. Tiene problemas porque es un hombre machista, se burla de las mujeres con una frecuencia patológica, cambia de mujer como quien cambia de zapatos. Y no es una crítica moralista al Presidente, lo que es evidente es que su relación con las mujeres en su vida privada se refleja luego en su vida pública. Por este motivo, su Gobierno es machista también al no despenalizar el aborto, al buscar la impunidad del violador masista de una mujer indígena trabajadora en la Gobernación en Sucre, al hacer canchas para que los hombres farreen y jueguen fútbol y no lavanderías, duchas y parques para los niños y niñas.

Reconozco que es incorrecto usar el nombre de Evaliz en el graffiti, y podría pedirle disculpas pero sería hipócrita. Yo hago política incorrecta, trabajo con las palabras que está prohibido usar y digo lo que está mandado callar; hago escándalo, rompo las normas de lo que está bien. Por eso provoco llanto, risa, divergencia, enojo, pero jamás indiferencia. Provoco y seguiré provocando, mi palabra es subversiva, es inquietante porque remueve la discusión de una dimensión exclusivamente racional hacia una emocional. Su respuesta es la prueba de que hago bien mi trabajo y que usted, que ha guardado silencio frente a todo tipo de iniquidades, tome la palabra para defenderse no de mí, sino de la posibilidad de que Evaliz optara por un aborto.

Dice usted que le provoco rabia, usted me provocó admiración y solidaridad cuando se enfrentó con un diputado poderoso acusándolo de irresponsabilidad paterna. Ese acto de rebeldía suya convirtió a Evaliz en una niña pública de no más de diez años. Qué poco ha cambiado nuestro país, hoy la esposa del senador Fidel Surco ha tenido también que salir en los medios con lágrimas en los ojos para reclamar pensiones familiares a un hombre que está viviendo en la opulencia.

Si Evaliz ha llorado por este graffiti, tiene todavía mucho que madurar. Es peligroso que ella asuma la idea de ser una muñeca intocable al estilo de la realeza inglesa. Se lo digo no como madre, sino como psicóloga.

Si usted no tiene una causa por qué luchar, la respeto. Yo tengo una lucha; soy parte de un movimiento, tenemos una radio, un centro social donde funciona una serie de cooperativas, una guardería y una oficina donde atendemos casos de violencia machista, tenemos otro en Santa Cruz y no paramos porque nada de lo que hacemos nos resulta suficiente.

Me dice que no tengo moral y en eso tiene razón: yo he cuestionado la moral con la que he sido educada. Cuestiono la moral católica que indica que una mujer sólo es respetable si tiene un hombre al lado; las madres solteras, las divorciadas, las lesbianas o las putas valen lo mismo para mí. Cuestiono la moral pequeño burguesa que indica que hay que ocuparse sólo de la familia. Cuestiono la moral patriarcal que juzga con una vara a los hombres y con otra a las mujeres, siempre para ventaja masculina. La moral nos puede llevar a vivir en un mundo engañoso e hipócrita. La vida es más compleja que las normas morales que nos imponen en la escuela, la iglesia o la familia. Me reclamo inmoral a mucha honra, además.

La familia no es intocable ni tiene que ver con un asunto privado, porque tanto lo público como lo privado son mundos políticos. La opresión de las mujeres circula en gran medida dentro de la casa. Por ejemplo, en el modo como se reparte el trabajo doméstico y en tantas otras cosas. Cuando una mujer se rebela en la casa le salen con el mismo cuento: “La familia no se toca”. Así, madres obligan a hijas a resignarse a maridos violentos, padres obligan a hijas a casarse con sus violadores, obligan a hijas a casarse y tener wawas en vez de estudiar. Parece que no sólo hay que tocar la familia, sino dejar de ser hipócritas.

Evaliz es una mujer pública que ha decidido dar la cara por su padre y su política en redes sociales, viajes al extranjero, así como en desfiles militares. Ella es la joven que en vez de representar a su padre podría representar a las mujeres jóvenes, pobres y que tienen sueños que no quieren que se rompan por un macho violento o un niño no deseado.

Para despedirme le diré que -a diferencia suya- conozco en detalle toda su trayectoria hasta la actualidad, conozco detalles que no quiero nombrar por no destruir su lucha por dignidad. No lo hago por solidaridad y por respeto.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

Vea También:

"Micaela", un documental sobre el aborto

5 mitos y realidades sobre el ABORTO...y su despenalización

Páginas recomendadas:

- Católicas por el Derecho a Decidir: "Católicas por el Derecho a Decidir es una Asociación Civil de personas católicas, bolivianas, feministas que promueven los derechos humanos, los derechos sexuales y derechos reproductivos."

- www.abortos.com: Web sobre el aborto (España) con información general y datos.